Tapa crujiente de pasta




Soy curiosa por naturaleza y me gusta averiguar el origen de los apellidos porque estoy convencida de que, en un momento u otro de nuestra vida, dejarán huella en nuestras acciones.

No puedo evitar una sonrisa cuando veo que un Calvo luce una melena maravillosa, un Delgado ha probado sin éxito todas las dietas para adelgazar, o un Herrero es el más fino de los ebanistas, aunque supongo que deben estar hartos de soportar las miradas silenciosas de los que piensan que ese apellido no les sienta nada bien.

No hace mucho conocí a un Bueno y no me dio la impresión de que fuera mala persona, sino todo lo contrario. Quizás durante su infancia ya llevó a cabo todas las travesuras inimaginables y quedó limpio de todo mal para siempre, o quizás es un pícaro que sabe envolver de bondad todas sus acciones y sólo saca los demonios cuando se dedica a escribir.

Es un maestro en todo lo que hace y tiene el don de la naturalidad. Se llama Bueno y todo él rezuma bondad. Es un chef que goza de buena reputación, un blogger bibliófilo y un profesor que sabe comunicar, pero por encima de todo es una buena persona. Os hablo de Xesco Bueno.




A finales de noviembre Starbase me invitó a un curso de tapas impartido por Xesco Bueno, en el que coincidimos un grupo de bloggers amigos. El siempre diligente Miquel no tardó nada en explicar todas las recetas con todos sus secretos.

Podríamos decir que Dani, el propietario del Taller de cocina Sabores, donde se hacía el curso, estudió en la misma escuela que Xesco, ya que comparte con él las mismas cualidades humanas. No es, pues, de extrañar que los precios de sus cursos sean los menos inflados que conozco.

Todas las recetas que preparamos nos sorprendieron por uno u otro motivo, pero pensé que con esta Tapa crujiente de pasta conseguiría la admiración de toda mi familia, y decidí reservarla para el día de Año Nuevo. De ahí mi retraso a la hora de publicar la crónica del curso.




Si os ha picado la curiosidad, ya podéis empezar a buscar macarrones, lacitos, fusilli, galets o la pasta que más os guste. Y todo lo que habéis aprendido de cómo hervirla, ¡olvidadlo! No hay que cocerla al dente, sino bien pasada.

Ponemos agua en una olla con una cucharadita de sal y un chorrito de aceite y, cuando hierva, cocemos la pasta el doble de tiempo de lo que marca el paquete. Luego, la pasamos por agua fría y la dejamos escurrir.

Encendemos el horno y lo ponemos a 40º. Forramos una fuente con papel de horno y extendemos sobre ella toda la pasta, sin que se toque.




La horneamos las horas que haga falta hasta que vuelva a tener el mismo aspecto que tenía antes de cocerla. Yo la tuve en el horno durante 6 horas.

Llenamos de aceite un cazo y lo ponemos a fuego muy suave. Cuando esté bien caliente, pero sin que llegue a humear, vertemos un puñado de pasta y ¡oh, milagro!- en dos o tres segundos se hincha y flota. Corremos a sacarla del cazo si no queremos que se nos queme. La dejamos encima de papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y volvemos a echar otro puñado de pasta,  procediendo de la misma manera.

Cuando ya la tendremos toda frita, la salamos y la condimentamos con la especia que más nos guste. Aquí la hemos preparado con tres aromas diferentes: macarrones con pimentón dulce, lacitos con curry y fusilli con comino.

Servimos en copas y decoramos con rafia de colores variados. ¡Las expresiones de admiración no se harán esperar!

Ingredientes:

Pasta variada (macarrones, fusilli, lacitos ...)

Para hervirla:
agua mineral
sal marina
un chorrito de aceite

Para sazonarla:
sal marina
especias variadas: curry, pimentón dulce, comino




Todo lo que sabe Xesco Bueno lo transmite con simpatía y sin artificios. No se apropia de ninguna receta, y nos las hace llegar después de haberlas vestido con su toque personal. Hoy disfrutaréis con esta Tapa crujiente de pasta. ¡Y no os distraigáis, porque desaparecerá en un santiamén! Y si queréis dedicar un tiempo a la lectura, hoy os recomiendo el libro de Anna Tuttle Villegas, Todo lo que sabemos del cielo. Ediciones del Bronce, ​​1999.

4 comentarios:

  1. Que original!!
    A ver si la hago y sorprendo yo tambien a los míos... Ya se estoy dando vueltas a la cabeza.

    Gracias!!

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  2. ¡Feliz año nuevo Margarida!
    Me encanta esta receta de pasta crujiente, la había visto en Lecturas cocina, pero no tan bien explicada y con tan buen resultado, tengo que probar, debe ser un bocado delicioso!!!

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  3. ¡Qué original! Estoy segura de que estará buenísima.
    Imagino que la temperatura de horneado durante esas 6 horas será minima ¿no?

    Feliz año nuevo. Un beso

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  4. A cuadros me has dejado, ne la vida hubiera pensado que esto se podia hacer, en cuanto tenga tiempo esto hay que hacerlo.

    Tu crees que si hacemos lo mismo con arroz, podriamos conseguir arroz crujiente?

    Hoy he conocido tu blog, y ya no te pierdo de vista.

    nos vemos

    bye

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